Home Tags Artículos relacionados con "producción ecológica"

producción ecológica

0 1256
plantas fluorescentes

Si es la primera vez que oyes esto, no pienses que nos hemos vuelto locos, o que os estamos tomando el pelo, no es así. Las plantas fluorescentes o luminiecestes son ya una realidad. Incluso si quieres, las puedes comprar por internet en glowingplant.

¿Qué son las plantas fluorescentes?

Supongo que a alguno se le ha podido pasar por la cabeza esas imágenes tan especulares que James Cameron generó para Avatar, con paisajes nocturnos increíbles de árboles y plantas que emitían luz. No vais desencaminados, porque esto es exactamente algo así.

Las plantas fluorescentes son plantas modificadas genéticamente para que emitan luz de forma autónoma. Esto que parece tan sencillo de explicar, parece que no lo ha sido tanto llevarlo a cabo.

hongos fluorescentesCómo sabéis, el gen de la bioluminiscencia se encuentra de forma natural en algunos seres vivos, no es nada inventado de forma artificial. Animales como las luciérnagas, o numerosas especies marinas abisales lo poseen, también se encuentran en algunas bacterias y hongos. Explicado de una forma sencilla, para que se de la luminescencia en un ser vivo, debe darse un proceso químico, en el que la proteína luciferina debe ser oxidada y catalizada por la enzima luciferasa. A través de esta reacción se consigue que el cuerpo emita luz.

Lo que nos encontramos ya hoy con estas plantas fluorescentes, capaces de emitir luz, es el resultado del avance en la ciencia de la modificación de genes, que no sólo se concentra en obtener especies vegetales mas productivas o resistentes.

Pero, ¿por qué?

Bueno, parece que el fin de la aparición de estas plantas fluorescentes es el de hacernos ahorrar energía. Según podemos leer en la página web de Bioglow, una de las empresas que ha desarrollado esta técnica, la intención del desarrollo y la mejora de estos organismos responde a la intención de en un futuro, poder tener en nuestras ciudades árboles y plantas bioluminiscentes que nos permitan reducir el consumo de energía lumínica. De esta forma, con un numero elevado de estos individuos podría llegar a ser viable reducir drásticamente la iluminación nocturna de nuestras ciudades, que sería sustituida por estos árboles y plantas fluorescentes.

Ciudad fluorescente

Y ahora, ¿qué?

Quizá sea demasiado pronto para poder emitir juicios de valor, pero no quita que nos hagamos algunas preguntas.

Por todos es conocido la incertidumbre social con respecto a los Organismos Genéticamente Modificados, donde las posiciones tanto a favor como en contra parecen irreconciliables, y ambas disponen de argumentos aparentemente bastante sólidos.  Es cierto que la mejora y la evolución genética se ha dado de forma natural en el planeta, y se sigue dando. Lo que si que ya no parece tan sensato es jugar a ser dioses simplemente por el hecho de que tengamos la tecnología y los conocimientos para poder hacerlo. Mejorar especies vegetales de forma natural para mejorar sus rendimientos o resistencias poco tiene que ver con pasar genes de animales a plantas, sin haber valorado realmente y no conocer los posibles problemas para la salud a medio o largo plazo. Y mucho menos, no saber demasiado bien que podría pasar a nivel vegetal y ambiental.

planta fluorescenteHay que señalar que estos procesos de mejora implican la obtención de variedades mejoradas, que se usan para el cultivo intensivo, y acaban provocando pérdida de biodiversidad por la poca variedad y el tan amplio uso de éstas, y de esto si que estamos seguros. ¿Qué nos deparará pues el futuro con tantas dudas e incertidumbres en este tema?

Parece cierto que la aparición de estas plantas fluorescentes responde a un escalón más en la evolución humana, no es necesario para las plantas, pero si para nosotros. Empezamos a ser conscientes de que no podemos consumir recursos como lo estamos haciendo, sobre todo los energéticos, y esta podría pasar por ser una de las soluciones. Si que es verdad que hay muchas más, mas económicas, sencillas y fáciles de aplicar para reducir el consumo energético en las ciudades y zonas rurales, pero también parece que gusta la idea de avanzar hacia un mundo con plantas que emiten luz.

Ante todo, no hay que olvidar que nos encontramos ante OGMs, y no sabemos que implicaciones podría llegar a tener para el ecosistema global el uso de estas plantas fluorescentes fuera de un laboratorio. ¿Estamos dispuestos a asumir el riesgo? ¿es de verdad necesario?¿y es ahora el momento?

Muchas preguntas, y pocas respuestas. Y siempre, la misma encima de la mesa: ¿OMG’s, si o no?

 

Share Button

1 756
Alimentos transgénicos

¿Qué son los alimentos transgénicos?

Los alimentos transgénicos son aquellos alimentos cuyo ADN es modificado genéticamente para conseguir unas ventajas o características deseadas. Aunque se está empezando a introducir en algunos animales, actualmente tienen más presencia en alimentos de origen vegetal.

Existen dos tipos de alimentos transgénicos:

  • Por una parte aquellos que son modificados con el principal objetivo de aumentar la rentabilidad económica y la producción mediante tres propiedades principales: resistencia a pesticidas, resistencia a plagas y mayor productividad por metro cuadrado.
  • Y por otra, aquellos que son modificados para mejorar sus cualidades organolépticas y propiedades nutricionales en beneficio del consumidor. Se persiguen objetivos como obtener frutas sin pepitas, cambiar el tiempo de maduración de algunos frutos para disponer de ellos durante todo el año, modificar el color y sabor de algunos alimentos,  crear híbridos…

¿Cuales son las ventajas e inconvenientes de los alimentos transgénicos?

  • Ventajas:
  1. Mejor rendimiento económico para el agricultor, las semillas transgénicas son más fértiles
  2. Resistencia de las plantas a sequías y enfermedades (disminuye la dependencia de agua, fertilizantes, pesticidas…)
  3. Alimentos más nutritivos
  4. Alimentos más sabrosos y apetecibles
  5. Disminución del costo de alimentos y mayor durabilidad para la venta
  6. Crecimiento más rápido
  7. Creación de alimentos “medicinales” que se podrían utilizar como vacunas u otros medicamentos.
  • Inconvenientes:
  1. Los alimentos transgénicos pueden sufrir cambios genéticos inesperados y dañinos
  2. Los alimentos modificados pueden conllevar la creación de nuevos agentes que produzcan alergias o intolerancias alimentarias en los consumidores, así como resistencia a determinados antibióticos
  3. Organismos modificados pueden superar al organismo original y provocar su extinción o efectos medioambientales impredecibles
  4. En cuanto a temas biológicos, preocupa la resistencia que han ido desarrollando plagas y malas hierbas debido al uso de transgénicos, lo que conlleva un uso de herbicidas y pesticidas más potentes y la consiguiente contaminación medioambiental que acarrean
  5. Desde el punto de vista económico, ciertas empresas trabajan desarrollando semillas de un sólo uso, lo que provoca un gran desembolso cada año por parte de los agricultores

 ¿Es seguro el consumo de alimentos transgénicos?

TransgénicosAunque los alimentos transgénicos generalmente se consideran seguros, no existen estudios suficientes para garantizar con total seguridad su adecuación para el consumo humano.

Es cierto que ciertas investigaciones indican que no existen efectos negativos, pero son estudios realizados por compañias productoras de alimentos transgénicos, por lo que su veracidad o rigurosidad científica queda un poco en entredicho. Sin embargo las que si arrojaron resultados negativos sobre el consumo de alimentos transgénicos, llevadas a cabo por investigadores independientes, no fueron publicadas debido a la oposición de dichas compañias productoras.

También podemos indicar que ciertos estudios independientes realizados con animales alimentados con maíz y otros productos transgénicos indicaron ciertos problemas relacionados, como reducción de la fertilidad, disfunciones digestivas, represión del sistema inmunológico y susceptibilidad a las alergias.

¿Qué comidas son las más probables de ser transgénicas?

Practicamente todas las comidas procesadas contienen algún tipo de ingrediente transgénico.

Entre los alimentos con mayor porcentaje de transgénicos en el mercado nos encontramos con el maíz, la colza o canola, la soya, el arroz, la linaza, la papaya o el azucar. Por lo tanto cualquier producto que contenga derivados de estas plantas tiene muchas posibilidades de contener transgénicos.

Otras comidas o ingredientes con gran probabilidad de contener alimentos transgénicos son:

Todos los productos lácteos y sus derivados, los refrescos, los helados, los aderezos, los cereales, las carnes procesadas, las galletas o los dulces.

¿Qué alternativas existen a los alimentos transgénicos?

Hoy en día, los alimentos transgénicos están presentes en nuestra dieta, muchos de ellos de manera desconocida para nosotros.

Si deseas conocer estos alimentos, Greenpeace publica regularmente una lista, denominada guía roja y verde de alimentos transgénicos, donde indican que empresas utilizan alimentos transgénicos  y cuales no en la elaboración de sus productos.

Otra de las alternativas es consumir alimentos ecológicos, una practica cada vez más habitual y asequible para el consumidor.

Share Button

0 188
Economía Verde

Llevamos tiempo escuchando y leyendo cómo expertos, tanto económicos como políticos y ambientales, hablan de que la economía verde puede salvar nuestro país. A pesar de ello, en estos momentos las ayudas a las energías renovables se han “congelado” y algunos stakeholders (grupo de presión o lobby) impulsan reformas energéticas que podrían no encajar al 100% dentro de una economía verde.

Pero, ¿qué es eso de la economía verde?

¿poner cañas debajo de un pino? ¿construir casas con bloques de paja? ¿comer las lechugas que medianamente consigo hacer crecer en mi balcón? Ah, y lo más importante,  ¿mi álbum de Instagram con la tomatera cherry que compré en el Mercadona, es economía verde?

Pues… la respuesta es que, hasta cierto punto. Dicen las malas lenguas que todo es política. Pues las malas lenguas deberían decir también que todo es economía. Bueno, quizá no podemos generalizar tanto. Vamos a dejarlo en que, todo aquello que podamos valorar, lo podamos meter en un mercado y transaccionar con el, es economía. De ahí entenderéis porque digo que lo que hay arriba escrito pueda entenderse como economía verde. Otra cosa es que alguien quiera pagar por tener las fotos de tu tomates. Pero si lo consigues, chapeau. Aunque lamente decirte ya, que no eres el primero el conseguirlo.

¿Y lo de verde? Pues eso. Si la actividad por la que obtengo un beneficio tiene algo de relación con el medioambiente, ya tiene el honor de ser calificada como tal. Para haceros una idea de lo que la opinión pública entiende como economía verde, os hablaría de agroturismo, producción ecológica, turismo de ver estrellas, de ver animales en parques naturales, construcción eficiente (así la llaman ahora, cuando no hay más narices que reducir costes por todos lados para poder llevar adelante alguna obra), turismo patrimonial (¿por qué será que en este país, el turismo está en todos lados?), tratamientos de basura y reciclaje, y un largo etcétera.

Pero no, no escribimos este artículo con aire melodramático para hablaros de chiringos de playa que sirven copas en vasos hechos de plástico reciclado con un diseño reshulón. No. Os escribimos este artículo así para que lo que viene a continuación no os duela tanto. Hay una parte de la economía verde que no está tan a la vista de todos, y, sobre todo, que los medios de comunicación no muestran muy a menudo. Nosotros nos preguntamos por qué.

Os estamos hablando de la otra economía verde, la de los instrumentos financieros verdes (que como ya hemos ido aprendiendo después de tantos años de crisis, deben de ser los que de verdad dan dinero, y, como siempre, sólo a algunos). Dentro de esta economía verde, se incluyen los mercados de CO2, los bancos de hábitat, las diferentes certificaciones que existen, subvenciones (pagos directos) y algunas más. Quizá algunos de vosotros hayáis oído hablar de algunas, de todas, o quizá de ninguna. Pero si, estas cosas también son economía verde.

La intención de este post pasa por explicar un poco los diferentes tipos de “instrumentos de mercado” relacionados con lo verde que existen a día de hoy, y, si os gusta, iremos ampliándolos más adelante!

De los mas fáciles de aplicación y comprensión, a los más difíciles, el primero sería los Pagos Directos.  Dentro de este grupo encontramos acciones o instrumentos como son las tasas (por ejemplo, algunas existentes en algunos países destinadas a preservar y mantener la biodiversidad), los impuestos o subvenciones (como las que se incluyen en la PAC).  Estos instrumentos son utilizados por los países para obtener ingresos por actividades que pueden dañar sus recursos ambientales y revertirlos posteriormente en ellos, para mejorarlos (como podría ser en el caso de tasas e impuestos), o pueden utilizados para fomentar el mantenimiento de estos espacios naturales, como serian las subvenciones para mantener pastos o grandes extensiones agrícolas activas pero con poca rentabilidad.

Dentro del gran grupo de las Certificaciones se incluye todo el mercado que se crea entre las empresas certificadoras, los productores certificados, y los clientes. Las empresas certificadores reciben sustanciosos honorarios por emitir certificados que garantizan que los bienes, o los procesos con lo que se fabrican estos bienes, cumplen con los requisitos que se ha acordado que deben cumplir (requisitos generalmente marcados por administraciones públicas). Los productores certificados ingresan más por las ventas de su producto porque los clientes están dispuestos a pagar más por ellos. Bien porque exigen esos requisitos. Bien por una cuestión de exclusividad.

Y por último, un gran grupo denominado Permisos Negociables. En este grupo se incluyen todos aquellos bienes, activos o “cosas ambientales” que, por su carácter de escasez o rareza, se pueden valorar. De esta forma, como ya sabemos, si se puede valorar, se puede comprar y vender. Y de ahí, tener un mercado. Dentro de este grupo encontramos los mercados de emisiones (entre los que está el CO2), los bancos de hábitat, y otros. Señalamos estos dos por ser los más comunes. Pero esto de un banco de C02.. ¿es realmente lo que suena? Si, exactamente. Es un mercado donde se pueden comprar y vender derechos de emisiones de CO2. Cada país tiene un cupo de emisiones anuales de toneladas de CO2. Si emite menos, puede comercializar con ellas. De ahí que se genere un mercado, donde puede entrar cualquiera. En cambio, si un país es deficitario, puede acudir al mercado, comprar más derechos, y así, sus fábricas seguir contaminando tan alegremente. Ya no parece tan bonito, verdad? Obviamente es una versión simplista. Pero, escuchad, es que el problema es que funciona así. Esto ha derivado en toda una serie de instrumentos que permite a las industrias contaminantes asegurarse sus emisiones, aunque la idea es que, al existir cupos cerrados, al final resulte más eficiente la transición hacia un sistema más respetuoso hacia el medio ambiente que comprar bonos para emitir CO2. Pero no está siendo tan rápido como debería.

Pero no todo está hecho para la pillería (o eso queremos pensar). Hay una serie de activos que se han ido desarrollando que permiten “compensar” a base de certificados en planes de desarrollo limpio. De una forma sencilla, sería algo así como, yo contamino aquí, pero lo compenso porque invierto para que algunos ecosistemas se mantengan y mejoren, y lo demuestro con estos certificados que adquiero. De esta forma se llega a los Bancos de Hábitats, donde se pueden adquirir activos para el desarrollo de acciones de conservación de la biodiversidad. El funcionamiento para que una zona natural pase a ser cotizable no es tan complicado: se desarrolla un proyecto de mejora, de creación, restauración, etc para esta zona. El llevarlo a cabo implicaría unas serie de mejoras ambientales (que se pueden valorar). Son estas mejoras las que se convierten en créditos o certificados  ambientales y que, por tanto, pueden ya ser comercializadas como tal. De esta forma, cualquier agente puede compensar daños ambientales al estar invirtiendo en la compra de estos certificados.

¿Qué os parece? Si queréis saber más de esto, seguid atentos al blog. Os iremos mostrando más y más de esta nueva “economía verde”.

Share Button

0 196
europa apuesta por agricultura ecológica

El pasado mes de Octubre la UE publicó un informe sobre la evolución y el estado de la Agricultura Ecológica.

Según este informe, la UE-27 ha pasado de cultivar 5.7 millones de hectáreas en 2002 a 9.6 millones en 2011, lo que implica un incremento de 500.000 hectáreas por año. Aunque esto representa un gran aumento, si se compara con la superficie total dedicada a la agricultura, esta solo supone un 5.4% . Por lo que queda de manifiesto que aún hay mucho trabajo por hacer.

Por otro lado, España ha sido unos de los países que más ha apostado por lo ecológico ya que ha pasado de cultivar 725. 254 ha en 2003 a 1,756,548 ha en 2012, un poco más de un millón de hectáreas en 9 años.
Como se puede ver en la figura de abajo, Murcia es la Comunidad Autónoma con mayor cultivos en ecológico seguido de Andalucía y Castilla la Mancha.

En relación al tipo de cultivo, en la EU-27, son las legumbres y los frutales los que ocupan una mayor área dedicada a la producción ecológica con un 16% y 11% respecto al área total de cultivo. Mientras que en España son los terrenos dedicados a pastos y cereales, con 48.2% y 9.8% respectivamente.

En conclusión podemos decir que el sector de la agricultura ecológica ha incrementado en los últimos años en toda EU con una tendencia a incrementar en los próximos años.

Para más información podéis consultar el informe completo en este link: http://ec.europa.eu/agriculture/markets-and-prices/more-reports/pdf/organic-2013_en.pdf

Share Button

0 131
agricultura urbana

Se llama Todmorden, y está a unos 20 Km de Manchester, Gran Bretaña. Su lema es: ¡Si Comes, Estás Dentro! Así que estamos todos invitados al banquete, no hay que desperdiciar la ocasión.

Durante los últimos 6 años, se han plantado a discreción verduras, hierbas y árboles frutales en 70 espacios públicos lo que han trasformado Todmorden en un Edén Comestible. Esta iniciativa ha convertido al pueblo de Todmoder en un hito en la agricultura urbana, donde lo que se pretende es comerse el paisaje lo cual resulta bastante apetecible. Imagínate paseando por el barrio a la hora de la merienda, sentir ese gusanito en el estómago y pensar “voy a pasarme por la parcela de los frutales (a la vuelta de la esquina) a ver si pesco un par de manzanas”.

Suena a sueño pero en Todmorden es una realidad

Más allá de la parte gastronómica, este gran proyecto implica una revolución en participación ciudadana donde todos los habitantes se preocupan por cuidar y mantener su entorno trabajando juntos. Además nace una cultura del comer sano, que implica un pueblo más saludable y menos enfermo.

Ojalá más pueblos se unieran a esta fantástica iniciativa, aquí os dejamos un vídeo donde podéis ver como se ha realizado el proyecto y mucho más.

¡Que aproveche!

Share Button