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Una necesidad, una bombilla: porque cada lámpara tiene su lugar

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Si seguís con asiduidad nuestro blog, sabréis que hemos hablado ya del problemática de las bombillas fluorescentes y de la realidad de las llamadas “bombillas de bajo consumo”. En esta ocasión queremos ofreceos un poco más de información, de carácter más técnico, que os sirva para hacer una elección correcta cuando tengáis que adquirirlas y que os ayude a disipar también algunas dudas.

Una cosa que recomendamos es, siempre, antes de realizar una compra, por pequeña que sea, darle un vistazo al catálogo de los fabricantes para conocer cuál es su oferta. Esta es una acción a la que poco a poco nos vamos acostumbrando, pero nos tenemos que concienciar de su importancia y necesidad.

Habitualmente, a la hora de comprar un nuevo vehículo, una televisión o un teléfono móvil, nos pasamos horas en internet o en tiendas especializadas analizando cuales son los modelos de los que disponemos, cuáles nos gustan más o menos, nos informamos de las características técnicas y por último los comparamos con el resto para poder decidir cuáles es la mejor compra (y, sobretodo, la que mejor cumple con nuestras necesidades). Con las bombillas tenemos que hacer lo mismo, porque no todas sirven por igual, y porque podemos generar nuevos ambientes y sensaciones en nuestro hogar o jardín únicamente jugando con la luz. Como se deduce del título del post, para cada necesidad hay una bombilla. Pero tenemos que saber antes cuáles son nuestras necesidades.

Eso si, al principio, os explicamos alguna terminología que generalmente aparece en los envases de bombillas, lámparas y luminarias, y  que es importante conocer.  Posteriormente algunos aspectos a tener en cuenta a la hora de adquirir vuestras lámparas o bombillas:

¿Qué es…?

_Lumen: es la unidad internacional para medir el flujo luminoso.

_Flujo luminoso: es la medida de la potencia luminosa percibida.

_Lux: es una unidad de medida basada en el lumen. Un lux equivale a un lumen por metro cuadrado. Para hacernos una idea de la proporción, en un salón de una vivienda iluminado artificialmente hay alrededor de 50 lux, y en una oficina correctamente iluminada, unos 400 lux.

_W (Watio, o Vatio): es la unidad de medida para la potencia.

_Potencia de la lámpara (el término técnico para las bombillas es el de lámpara, y el lugar donde va colocada, luminaria): Cantidad de energía eléctrica capaz de transformar en energía lumínica, en función de su rendimiento. Hay que tener en cuenta que mayor potencia mayor rendimiento lumínico (eficacia) y, por tanto, proporcionalmente más luz.

_Rendimiento lumínico o eficacia: Es la relación entre la luz producida (lúmenes) y la potencia eléctrica consumida (watios). Los máximos teóricos son 220 lum/w para luces continuas, y 650 lum/w para luz monocromática. Cuanto más intensidad tenga nuestra lámpara más luminosos serán los objetos, pero si la luz de la bombilla elegida es monocromática, los colores no se distinguirán claramente y veremos peor los objetos. De esta forma, en pasillos con cuadros colgados, o en habitaciones en las que nos interesa resaltar algunos elementos o generar diferentes espacios (de lectura, donde comer, etc) es interesante utilizar bombillas de espectro continuo, que tienen un menor rendimiento luminoso. A día de hoy podemos encontrar productos que tienden más hacia uno u otro. De esta forma, nos encontramos con lámparas en las que podemos elegir mayor luminosidad o mejor rendimiento de color.

Como ya se ha dicho un poco más arriba, cuanta más potencia tenga una lámpara, más eficiente es. Esto, que se tiene muy en cuenta en iluminación exterior, en interior se queda un poco al margen, porque los espacios son más contenidos y los efectos buscados son otros. Lo que si que es cierto es que resulta más eficiente tener una lámpara de 120W que no dos de 60W. Lo que hay que tener en cuenta es, por ejemplo, si en nuestra cocina o salón nos interesa más o estamos más cómodos con la luz que emite un portalámparas con sólo una de 120 W o uno que tenga dos de 60W.

_Color de la luz. El color de la luz, o el color de luz que emite una lámpara, se define a través de una escala comparativa de temperatura, por eso se mide en ºK, o grados kelvin. Valores muy altos indican que la luz que emite la lámpara es blanca-azulada (luces frías), y para valores bajos, que la luz es blanco-anaranjado, (luces cálidas). Para tener una idea de la escala, la luz de una cerilla es de 1700ºK, la luz del sol directa es de 5600ºK o la luz de una lámpara de xenón, de 6420ºK.
Si nuestra intención es la de crear un espacio acogedor, ínitmo, por ejemplo para un salón, tendremos que buscar lámparas que tengan efectos “cálidos”, con unos valores de hasta unos 4000-4500ºK. En cambio, si queremos espacios vivos, con una gran sensación de luz, tendremos que optar por lámparas de unos 5000ºK hacia arriba.

_Rendimiento de color. El rendimiento de color de las lámparas nos expresa la veracidad o al proporción real con que se ve el color de los objetos. La medida se expresa en % y puede ir desde cifras negativas (-20%) hasta el máximo de veracidad (100%). Se considera como luz veraz a la natural, la que proviene del sol, reproducida en laboratorio mediante lámparas de luz estándar.

_Tipo de conexión: Nos permite identificar en qué portalámparas podemos colocar las bombillas. Se identifican con un código alfanumérico, por ejemplo: E27s. En este caso, que sería una bombilla típica de rosca estándar: E (Tipo de portalámparas: Rosca tipo Edison) 27 (diámetro portalámparas: Rosca Edison estándar) s (número de contactos: contacto sencillo).

_Aparellaje eléctrico necesario: Algunas lámparas, como son las incandescentes, funcionan directamente conectadas a la red eléctrica. Otras, en cambio, como pueden son las del tipo LED, necesitan de un aparellaje eléctrico auxiliar, conformado por reguladores, iniciadores, etc. Algunas llevan estos componentes incluidos en la lámpara. Otros, es el portalámparas el que los lleva. Una de las razones principales por las que las lámparas LED son más caras es este, ya que necesitan una cantidad de electrónica para poder funcionar que el resto no.

_Distribución de la luz: La luz que sale de las lámparas (bombillas) es, como norma general, difusa, y en todas direcciones. Según la forma de ésta (en forma de U, esféricas, en espiral, etc) pueden aparecer direcciones predominantes de la luz.
Hay algunos tipo de lámparas, varios modelos de incandescencia fundamentalmente, en los que la lámpara incorpora un reflectores que permite distribuir y concentrar la luz según las necesidades hacia objetos concretos.
Uno de los problemas que se achacan a las luces de tipo LED es precisamente este, que la distribución es excesivamente lineal, y en ocasiones parecen cañones de luz que no iluminan bien espacios cerrados. Por eso hay que elegir bien si este es el tipo de luz que queremos para nuestro espacio, aunque sean las que menos consumen (y las más caras).

_Durabilidad y Número de encendidos: Este apartado quizá sea el más importante, y el que más hay que tener en cuenta a la hora de adquirir cualquier tipo de lámpara.
Las lámparas están fabricadas con una duración limitada y un número de encendidos “programado”. Además, y esto si que es muy importante, la durabilidad depende en general de las horas de funcionamiento, y del número de encendidos.

A las lámparas de incandescencia no les afecta el número de encendidos, y se fabrican para durabilidades específicas en general cortas. Lo habitual es 1000 h para incandescencia estándar y 2000 h para las de incandescencia mejoradas y halógenas. La durabilidad de las lámparas “de bajo consumo” depende enormemente del tiempo en que permanecen encendidas y del número de encendidos. Antes de decidir su adquisición deberíamos interrelacionar estos dos factores, para de esta forma poder predecir su probable duración. La duración de este tipo de bombillas se calcula para tiempos de permanecer continuamente encendidas de seis a ocho horas. Para tiempos menores su durabilidad se ve reducida considerablemente, de forma que si van a pasar a estar encendidas a ciclos de sólo una hora (una o varias veces al día, pero sólo una hora cada vez) , pueden reducir su vida útil hasta alcanzar sólo el 70%. Si sólo estarán encendidas aproximadamente media hora, pueden bajar hasta el 50%.

Esto significa que si yo tengo un espacio en el que coloca una luz que no va a estar encendida mucho tiempo, o se apagará o encenderá a menudo, no es lo más adecuado colocar una lámpara de bajo consumo, ya que el incremento de precio de estas bombillas con respecto a su consumo no será compensado antes de que se funda. Por tanto, para estas situaciones, es necesario buscar alternativas si queremos respetar el medio ambiente y el bolsillo al mismo tiempo. En estos casos, las incandescentes mejoradas suelen ser la mejor alternativa (consumo-precio). Las lámparas LED tienen una alta durabilidad (10 años, aproximadamente el doble de las fluorescentes) pero su precio todavía es muy elevado. Hay que analizar si el portalámparas o el efecto que queremos conseguir con la compra y uso de esta luz vamos a querer que sea perdurable en el tiempo, para compensar el desembolso tan elevado al principio. La única pega de estas lámparas es que con el paso del tiempo disminuye su flujo, pero sin dejar de funcionar.

_Coeficiente de depreciación de las lámparas e Influencia del voltaje: A lo largo de la vida útil de la lámpara, y conforme pasa el tiempo, la luz que producen es cada vez menor. Su vida acaba cuando se funden o se estropea algún mecanismo interno. Sin embargo, hay algunas lámparas fluorescentes no llegan a dejar de producir luz, pero su rendimiento va disminuyendo, hasta que es aconsejable su reposición aunque no hayan dejado de emitir luz porque el flujo que emiten no es el adecuado para nuestras necesidades. Hay que tener en cuenta que las bombillas están fabricadas para unas condiciones de funcionamiento eléctrico (voltaje) concretas. Todos sabemos que en ocasiones el voltaje de las redes sufre variaciones, no ajustándose exactamente con los estándares, llegando incluso a oscilaciones muy perceptibles. Lo mismo sucede con el estado de la red eléctrica de nuestros hogares, al que hay que realizar un correcto mantenimiento para evitar esto, y, al mismo tiempo, ahorrar luz.

Y esto, ¿por qué?. Porque, en general, si el voltaje es mayor que el
normal, la lámpara produce más luz, consume más y además reduce su durabilidad. Incrementos de sólo un 10% en la tensión de la red de nuestra vivienda puede suponer que la vida útil de nuestras bombillas se reduzca hasta sólo un 25 o 30% del total.

_Condiciones de encendido y reencendido: Hay lámparas cuya emisión de luz es inmediata cuando pasa la electricidad. Este es el caso, por ejemplo, de las lámparas incandescentes. En cambio, hay lámparas cuya emisión de luz tarda desde unos segundos a varios minutos para producir luz suficiente, como el caso de algunas fluorescentes o de bajo consumo. Este es otro aspecto a tener en cuenta, porque podemos incurrir en utilizar una cantidad de energía innecesaria, y un gasto en bombillas excesivo para el uso final que le demos.

Como podéis ver, parece que elegir la mejor bombilla no es tan fácil. El abanico de productos disponibles es muy grande, agrupados, eso sí, en pocas tecnologías lumínicas diferentes. A esto se le suma con que cada fabricante nos intenta vender su producto como el mejor, y parece que cada nueva tecnología (como es ahora el LED) sustituirá al resto.

La conclusión que podemos obtener es que cada tecnología tiene un uso más adecuado (a la espera de la solución definitiva), y que debemos ser consciente de que utilizar un tipo de bombillas en un espacio que no es el correcto, nos puede acarrear en el largo plazo, mayor coste económico, y mayor coste ambiental (por un mayor uso de bombillas).
De esta forma, saber bien cuál es el uso que le vais a dar, su ubicación, y el número de horas que estará en uso es imprescindible antes de realizar la adquisición/adquisiciones. De esta forma, podréis filtrar un poco por cuál es la tecnología que mas interesa. Y así, con esto claro, elegir cuál es la mejor bombilla del casi infinito catálogo en el que podemos elegir.

¡Esperamos que os haya sido útil!

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